lunes, 23 de febrero de 2015

Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar

ANIMULA VAGULA, BLANDULA
HOSPES COMESQUE CORPORIS,
QUAE NUN ABIBIS IN LOCA
PALLIDULA, RIGIDA, NUDULA,
NEC, UT SOLES, DABIS IOCOS...
(Mínima alma mía, tierna y flotante, huésped y compañera de mi cuerpo, descenderás a esos parajes pálidos, rígidos y desnudos, donde habrás de renunciar a los juegos de antaño). Adriano

Esta oda del emperador Adriano, es el corpus de las Memorias de Adriano
El viaje por la historia del Imperio Romano del Siglo II, y por la intimidad y el destino del hombre en su transitar por la vida.


Margarite Yourcenar, hace un recorrido expansivo y centrífugo a través del Imperio, arquetipo de centralidad, y un asedio por la intimidad del ser humano único e irrepetible que es Adriano. Y en este discurrir por el tiempo de la historia y del ser, se introduce, se involucra y viaja.

Como punto de partida un largo informe de la situación imperial, que dirige a su hijo adoptivo, Marco, quien le sucederá como emperador, y el relato  se convierte en la reflexión final sobre la vida antes de la muerte.
Los personajes se convierten en voces que llegan en tropel, y la misión del escritor es contar una historia que llegue como un río al lector. La idea de escribir el libro proviene de una apreciación de Flaubert que decía que "cuando los dioses ya no existían y Cristo no había aparecido aún, hubo un momento único en que sólo estuvo el hombre". Ese momento parece coincidir con el periodo en que gobernó Adriano entre otros. Y realmente el emperador Adriano, y el Adriano de Yourcenar parecen coincidir en sus íntimas contradicciones. No era un hombre de su tiempo; más bien adelantado o anterior al suyo. Tenía fervor por la Grecia clásica, base de su formación humana, filosófica y literaria. Por esa misma tendencia helenizante, quiso modernizar la burocracia del Estado Romano. De hecho, él consideraba a las instituciones como la prueba tangible de la eternidad del imperio "Roma debería escapar a su cuerpo de piedra; con la palabra Estado, la palabra ciudadanía, la palabra república, llegaría a componer una inmortalidad más segura", asegura la voz del César en la novela.


Pocos héroes viajaron tanto. Para este héroe moderno del pasado clásico, el viaje era por igual, un imperativo de sus tiempo, y una afición, una búsqueda infinita de la identidad de su ser. Por eso el viaje  de Adriano no es solamente un viaje visible, físico-geográfico, sino en simultáneo, un viaje hacia el interior del alma humana en busca de los secretos más íntimos de la vida y de la muerte, en un constante discurrir sobre lo inmanente y trascendente, sobre lo cotidiano y lo universal.

La obra se desarrolla en un espacio real, tanto físico como geográfico: Roma, Atenas, Alejandría,...

La gran intuición de Yourcenar fue ver esa naturaleza de hombre libre; su maestría consistió en aprovecharla para acabar escribiendo un conjunto de reflexiones acerca de la vida, la muerte, la naturaleza humana y sus pasiones con un carácter universal.

 

Fascinada por la figura del emperador, cuando Antínoo aparece en la novela es porque realmente formó parte de la vida de Adriano como tema dramático, no es el centro del libro, ni su historia es reflejada como la más importante en su vida, opta por restar sustrato mítico a la tragedia de la muerte del joven, y prefiere convertir la historia en humana, mediante el cuestionamiento mismo de la utilidad de la deificación de Antínoo y el escepticismo de Adriano. Yourcenar se siente atraída por las figuras históricas, por el Adriano que fue, por el hombre, no por el símbolo. Todo esto lo explicó ella misma en las notas que acompañan al libro y en numerosos escritos y cartas. Y nos propone, desde la vastedad histórica expresada en cuidadosos tiempos, adentrarnos un tanto más allá de lo que fue un tramo de la historia de cada cual, la que es común a todos los hombres, aquella que nos identifica y en la que siempre hay sitio para una vida más.

          


Toda la obra de Marguerite Yourcenar es una doctrina de humanismo.


Marguerite Yourcenar se convierte en la primera mujer elegida para la Academia Francesa .

El 6 de marzo de 1980, Marguerite Yourcenar fue elegida miembro de la Academia Francesa, una organización cultural exclusiva fundada en 1634 por el cardenal Richelieu, cuya misión es preservar la integridad de la lengua francesa y guiar el gusto literario. La Academia Francesa cuenta con solo 40 miembros en un momento dado; estos miembros, entre los que se incluyen Voltaire, Victor Hugo y Alexandre Dumas, son llamados los inmortales.

Al momento de su elección, Yourcenar tenía 76 años y vivía en la isla Mount Desert, frente a la costa de Maine; había sido ciudadana estadounidense naturalizada durante más de 30 años. El gobierno francés le restituyó la ciudadanía para elegirla . No había hecho campaña para su escaño, como suelen hacer los nuevos miembros (se dice que Colette nunca fue elegida porque se negó a hacer campaña) y ese día, Yourcenar no esperaba junto a su teléfono, sino que disfrutaba del sol en un crucero por el Caribe. El presidente francés, Valéry Giscard d'Estaing, le envió un telegrama que decía: «El presidente de la República, cuya función lo convierte en el protector de la Academia Francesa, y quien es personalmente un gran admirador de su obra, le dirige sus cálidas y deferentes felicitaciones por su brillante elección, que consagra el eminente lugar de las mujeres en la literatura francesa».

Cuando llegó a la ceremonia el 22 de enero de 1981, ataviada con una capa y un chal de terciopelo diseñados por Yves Saint Laurent , Jean d'Ormesson, el decano de la Academia, dijo: «Señora, con gran alegría le doy la bienvenida a esta antigua e ilustre casa donde se encuentra, no como el primer invitado masculino, sino como la primera invitada femenina, una especie de hápax de vocabulario académico, una revolución pacífica y vibrante, y usted sola constituye quizás uno de los acontecimientos más importantes de una larga y gloriosa historia. No le ocultaré, señora, que no está aquí hoy por ser mujer. Es por ser una gran escritora».

Cierto, sin duda, aunque su género no era del todo irrelevante. «Esta yo incierta y flotante, cuya existencia yo misma cuestiono» , dijo Yourcenar en su discurso de aquel día. «Aquí está, rodeada y acompañada por un grupo invisible de mujeres que quizá deberían haber recibido este honor mucho antes, de modo que me siento tentada a apartarme para dejar pasar sus sombras».

1981 - 1982
Marguerite Yourcenararars Uniforme para la Académie Française
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El 6 de marzo de 1980, la escritora Marguerite Yourcenar fue elegida miembro de la franquicia Académie. Ella fue la primera mujer en recibir este honor. El 22 de enero de 1981, Jean draOrmesson le dio la bienvenida con la siguiente declaración: “Señora, es con gran alegría que le doy la bienvenida a esta antigua e ilustre casa donde se encuentra, no como el primer invitado masculino sino como la primera invitada femenina, una especie de hapax de vocabulario académico, una revolución pacífica y animada, y solo usted constituye quizás uno de los eventos más considerables en una larga y gloriosa historia. No voy a ocultar de usted, señora, el hecho de que no está aquí hoy porque usted es una mujer. Es porque eres un gran escritor.”


Yves Saint Laurent diseñó para ella una capa de terciopelo con un chal para cubrir su cabeza. “La entrada de Margueriteitates era bastante impresionante,” escribió el crítico Matthieu Galey.

 

Galería
Boceto del uniforme de Académie Française para Marguerite Yourcenar, 1981., © Fondation Pierre Bergé — Yves Saint Laurent
Marguerite Yourcenar vistiendo su uniforme Académie Française diseñado por Yves Saint Laurent durante su ceremonia de entrada en la Académie Française, París, 22 de enero de 1981., © AGIP / Bridgeman Images

Marguerite Yourcenar vistiendo su uniforme Académie Française diseñado por Yves Saint Laurent durante su ceremonia de entrada en la Académie Française, París, 22 de enero de 1981., © AGIP / Bridgeman Images
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LA PRIMERA MUJER TOMA ASIENTO CON LOS INMORTALES DE FRANCIA
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Por Richard Eder, Especial para el New York Times
23 De enero de 1981

LA PRIMERA MUJER TOMA ASIENTO CON LOS INMORTALES DE FRANCIA
Crédito...Los Archivos del New York Times
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23 De enero de 1981,Sección C, Página11 Comprar Reimpresiones
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Sobre el Archivo
Esta es una versión digitalizada de un artículo del archivo impreso de The Timess, antes del inicio de la publicación en línea en 1996. Para preservar estos artículos tal como aparecieron originalmente, The Times no los altera, edita ni actualiza.
Ocasionalmente, el proceso de digitalización introduce errores de transcripción u otros problemas; seguimos trabajando para mejorar estas versiones archivadas.
Una procesión de inmortalidad, luciendo extraordinariamente mortal con su pelo blanco y sus espaldas rígidas, descendió con cautela la escalera principal de la Academie Fran, causaise esta tarde. En medio de ella, por primera vez en 346 años, había una mujer.


Marguerite Yourcenar, la autora de 77 años de ''Memoirs of Hadrian'' y ''Coup de Grace'', se enfrentó al presidente Valery Giscard d'Estaing y a una multitud atascada cuyos miembros se pararon unos sobre otros' para mirar; e hizo su discurso de adhesión.

''Este yo incierto, flotando, cuya existencia yo mismo disputa'', dijo, ''aquí está, rodeado, acompañado por una compañía invisible de mujeres que tal vez deberían haber recibido este honor mucho antes, de modo que estoy tentado a hacerme a un lado para dejar pasar sus sombras''

El Discurso es Principalmente Eulogía

La parte principal de la dirección de la señorita Yourcenar, como ordena la tradición, se dedicó al autor Roger Callois, el miembro de la Academia cuya muerte creó la vacante que llena. Lo que el público, la prensa y el presidente habían venido principalmente era el prólogo. Ella sonrió amablemente mientras lo entregaba, pero la amabilidad tenía un toque de juicio.

Tomó un poco de politiquería por los patrocinadores de la señorita Yourcenar, y alguna resistencia enojada por algunos de los miembros más viejos, antes de que ella fuera elegida a la institución más honorífica de Francia, que por tradición nunca en su historia había elegido a una mujer.

Parecía haber poca pero buena voluntad en la sala abovedada de la Academia hoy mientras hablaba el novelista. Sus palabras eran una fina mezcla de calor y sequedad:

''Tengo demasiado respeto por la tradición, donde está viva, fuerte y, si puedo decirlo, delicada, para no poder entender a aquellos que se resisten a las innovaciones en las que están siendo empujados por lo que uno llama el espíritu de los tiempos, que es, concedo, a menudo no más que la moda de los tiempos.'' Los Fantasmas No Admitidos

Continuó notando irónicamente que la señora de Stael nunca fue admitida ''y se contentó con ser una de las mejores inteligencias del siglo'' George Sand fue excluida ''por la generosidad de las emociones que la hacen una mujer tan admirablemente femenina'' En cuanto a Colette, ella, como la señorita Yourcenar, se negó a hacer el cabildeo personal tradicional para las elecciones.

''Ella pensó que una mujer no va a visitar a los hombres con el propósito de obtener votos, y no puedo evitar estar de acuerdo con ella'' La señorita Yourcenar recordó, finalmente, que en Francia las mujeres han tenido durante mucho tiempo una fuerte influencia tanto en la literatura como en la política literaria. ''No se puede decir que en la sociedad francesa, tan impregnada de influencias femeninas, la Academia ha sido un notable misógino: simplemente se ajustaba a la costumbre de colocar voluntariamente a una mujer en un pedestal pero no se permitía ofrecerle oficialmente una silla.'' Especulación sobre el Traje

Los periódicos y la televisión han dedicado una gran cantidad de espacio y tiempo a saludar a la señorita Yourcenar y hacer hincapié en el hecho de que ella es la primera mujer en la Academia. Hubo mucha especulación sobre qué disfraz usaría como equivalente al uniforme tradicional bordado en verde del académico. Yves St.Laurent lo diseñó: era un vestido largo y negro con una sección blanca con forma de capucha alrededor del cuello.

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Pero la hizo parecer, de hecho, como una de sus compañeras académicas, la Rev. Ambroise-Marie Robert Carre. Es un sacerdote dominicano y él también llevaba una larga túnica negra con una capucha blanca. Y después de que la señorita Yourcenar había entregado su prólogo, ella pasó a hablar extensamente de literatura, de la tensión entre la razón y lo irracional, de la naturaleza mística de la realidad, y de aquellos temas que tenía en común con el Sr. Callois, su difunto predecesor.

Poco a poco, en otras palabras, el evento superó la ocasión. Como dijo Jean d'Ormesson, quien la patrocinó para la elección: en francés no hay forma femenina para el escritor Todos los escritores son ''ecrivain.''

O para decirlo de otra manera: Marguerite Yourcenar se convirtió hoy en la última mujer en ser recibida en la Academia Francesa. A partir de ahora serán simplemente eminencias.
Pasión y paciencia: en las virtudes atemporales de Marguerite Yourcenar's Hadrian
Dave Lucas lee Memorias de Hadrian en Lockdown
Por Dave Lucas
Junio 8, 2020
Memorias de hadrio comienza en enfermedad y distancia, y con una carta. "Mi querido Mark", escribe el emperador moribundo desde su villa en Tibur a su eventual heredero, el adolescente que bendice como Aurelio. “He formado un proyecto para contarte sobre mi vida [. . .] conocerme mejor antes de morir.”

En la novela, la obra maestra de Marguerite Yourcenar, el ascenso de Hadrian de España provincial al Trono de César es casi una ocurrencia tardía. En cambio, estos Memorias permanecer sobre las meditaciones de Hadrian sobre la naturaleza del poder y su uso adecuado en los asuntos del estado, la amistad o el amor. Tal examen riguroso de los hechos, especialmente el hecho problemático del yo, ofrece al verdadero siglo XXI, así como al segundo imaginado. El emperador todavía nos habla, sin embargo, "nosotros" puede cambiar.

El proyecto de Hadrian ilustra la coalescencia en una persona de la vida de un hombre y la vida del estado. A medida que el cuerpo lo natural disminuye, el cuerpo político se cuestiona de manera similar. Hadrian describe un examen físico reciente:

Le ahorro detalles que serían tan desagradables para ti como para mí, la descripción del cuerpo de un anciano que está a punto de morir de un corazón dropsical. [. . .] Es difícil permanecer emperador en presencia de un médico, y es difícil incluso mantener la calidad esencial de uno como hombre. El ojo profesional vio en mí solo una masa de humores, una mezcla lamentable de sangre y linfa.

Volví a leer estas líneas en medio de una cuarentena que ha llamado tan desagradablemente nuestra atención a los detalles de los cuerpos en extremos: casos, vectores, grupos. En nuestro siglo, en nuestro propio imperio tardío, la pandemia Covid-19 Covid-19 colapsa el destino de los individuos y el estado en una preocupación única y urgente, a pesar de nuestra antigua pretensión estadounidense de que el estado prospera solo a expensas del individuo.

Mientras releyo la novela, el nuevo género de la "Carta del aislamiento" comenzó a circular. Los sitios web de mentalidad literaria publicaron los envíos de escritores desde sus respectivas cuarentenas.
Leer los clásicos en una crisis presenta impedimentos y consolaciones. Entre estos está la tentación de reducir el trabajo del pasado a una alegoría para el presente. No busqué "¿Qué Memorias de hadrio puede contarnos sobre Covid-19. Pero llegé a este libro en este momento, y no en otro en otro. No porque los clásicos se traduzcan en el momento, sino porque un momento puede prepararnos para volver a ellos.

Así que volví a la visión de Hadrian de una Roma hecha global a través del intercambio de bienes e ideas de sus ciudadanos en lugar de las conquistas de sus legiones. Una paz entre Roma y Partia reabre las rutas comerciales hasta la India: “La circulación del oro y el paso de ideas (tan sutiles como el del aire vital en las arterias) comenzaban nuevamente dentro del gran cuerpo del mundo: el pulso de la Tierra comenzó a latir una vez más.”

Despreciando intolerancia sectaria, sueña con una Jerusalén, y un mundo, donde “varias razas y varias creencias podrían vivir en paz [. . .]. " En otras palabras, desea, como cualquiera, por lo imposible. Aún así, aplica todo su poder a la realización de tal ideal. Al adoptar Marcus, reflexiona: “Puedo estar dando a la humanidad la única oportunidad que tendrá [. . .] Ver a un filósofo puro de corazón gobernando sobre sus semejantes ". Hice una mueca en todas estas líneas; Picieron mucho más hoy que cuando los leí por primera vez.

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La trama es tan incidental a Memorias de hadrio En cuanto a la vida real: no volví las páginas para aprender lo que sucede después, sino para descubrir lo que Hadrian piensa de ello. La mayor parte de lo que sucede, después de todo, sucede a su instancia. Los eventos más convincentes de la novela son aquellos en los que los poderes del emperador vacilan: en enfermedad o en edad, o enamorados. Cuando antinoso, el amor por el hadriano Siglo de oro Muere de repente, a los veinte años, el emperador y todos sus títulos prodigados se convierten en "solo un hombre con cabello cisno sollozando en la cubierta de un bote.”

Incluso en medio del amor, Hadrian está solo; Su soledad constante es el precio de su imperio. Sus compañeros de la mente lo consolan, sus viajes recordados e imaginados. "Hay lugares donde uno ha optado por vivir", escribe YourCenar en sus notas, "moradas invisibles [. . .] bastante fuera de la corriente del tiempo. He vivido en Tibur, y moriré allí, tal vez, como lo hizo Hadrian en la isla de Aquiles ". Últimamente he vivido más en Tibur también, en una villa me imagino solo como tucenar lo imaginó.


La vida es atroz, sabemos. Qué significado, sabiduría y alegría podemos reunir de él es aún más precioso por su evanescencia, o para la nuestra..
Mientras releyo la novela, el nuevo género de la "Carta del aislamiento" comenzó a circular. Los sitios web de mentalidad literaria publicaron los despachos de escritores de sus respectivas cuarentenas. Leí algunos de estos con gran placer y admiración e incluso gratitud. En estos días, nuestros diversos intereses se estrechan a la misma preocupación: que en cualquier crisis, la pandemia se convierte en la única lente a través de la cual ver el mundo.

Hace un mes parece una época diferente con diferentes dioses. Nos recordamos en Año Nuevo con una especie de desprecio desconcertado. Qué tontos, pensamos; Qué buena fortuna nos desperdiciamos simplemente viviendo como siempre lo hicimos. De hecho, vivir como siempre tuvimos se convierte en lo que suplicamos del futuro. Nosotros, que a menudo anhelamos mejorar, enriquecer o escapar de nuestras vidas, ahora no queremos nada más que regresar a ellos.

Seguí volviendo a las páginas finales de Adriano, Rompiendo mi propia promesa de no buscar una sabiduría instrumental allí. Por supuesto que encontré lo que estaba buscando, como lo harán otros en las crisis por venir, aquellos que podemos anticipar y aquellos que no podemos imaginar:

La vida es atroz, sabemos. Pero precisamente porque espero muy poco de la condición humana, los períodos de Felicidad del hombre [. . .] Casi compensan la monstruosa masa de males y derrotas, de indiferencia y error. La catástrofe y la ruina vendrán; El desorden triunfará, pero el orden también lo hará, de vez en cuando. [. . .] y me aventuro a contar con este tipo de inmortalidad intermitente.

El libro termina como con el final de la enfermedad, la distancia final de la muerte. Pronto lo que Hadrian escribe sobre su amado Antinoso también será cierto para él: “Siglos pero no nacidos dentro del oscuro útero del tiempo pasarían por [. . .] Esa tumba sin restaurarle la vida, pero de la misma manera sin agregar a su muerte, y sin cambiar el hecho de que había sido ”(210-11). El hecho de haber sido es poco consuelo, pero pequeño y precioso.

La vida es atroz, sabemos. El significado, la sabiduría y la alegría que podemos reunir es aún más preciosa por su evanescencia o para la nuestra. Esto no es una noticia. En su propia edad de oro, Hadrian tiene las palabras humanidad, libertad, felicidad Golpado en la moneda, como para grabarlos en metal destinado a mantenerlos. YourCenar misma inscribió estas palabras para los solicitantes de autógrafos con copias de su libro.

Antes de su muerte, Hadrian elige la palabra paciente para el lema en relieve en la nueva moneda acuñada, un recordatorio de que a pesar de su agonía y dolor, "todavía queda mucho por hacer.” Paciencia, ese antepasado del que desciende nuestras palabras en inglés pasión y paciencia. Necesitamos gran parte de cada uno justo ahora, y recordar que su raíz latina es sufrimiento, Como Marguerite Yourcenar y su hadriano se entendieron tan bien.

BiografíaCoronavirusHistoriaAislamientoMargarita YourcenarMemorias de hadrioPandemiasestoicismo

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Dave Lucas
Dave Lucas
Dave Lucas es el autor de Clima (VQR/Georgia, 2011), que recibió el Premio al Libro de Ohioana 2012 por la poesía. En 2018, fue nombrado el Segundo Poeta Laureado del Estado de Ohio. Cofundador de Cleveland Book Week y de Brews + Prose at Market Garden Brewery, vive en Cleveland, donde nació y creció.

viernes, 30 de enero de 2015

Cementerio de las naranjas amargas. Josef Winkler





Si este libro te hiere, como lo hicieran las garras de un feroz monstruo de más de dos mil años de experiencia, realmente esta escrito para ti.
Cada herida será una dentellada de realismo, asestado en los extremos de la más metódica y calculada educación del catolicismo, in extremis.
Esta crónica de Winkler, abre en muchas generaciones de temerosos devotos, que han extremando su obediencia, un mundo paralelo, más cercano a la mutilación, al sadomasoquismo o a la tortura, que a la fe de las escrituras.
  

Este baño de bofetadas, entre oraciones, letanías, entierros, bulas, inquiere cual intenso terremoto, en lo que pudiera haber de sublime en el día a día de la práctica de una religión, en este caso la católica, donde para gozar, extreman la iconografía, aunque les vaya la vida en ello.
Tras cada crónica breve y sádica,  una retahíla de suplicas te vuelve al perdón, hasta la siguiente línea que enciende con igual o mayor implicación las prácticas beatas.
Parece que hablase de oídas el autor, pero si escuchas las crónicas del abrasivo entorno de los lugares, donde la religión es menú diario, ves que cada fiel exagera la ofrenda previa de otro beato.
A  veces enmudeces, cuando entrelíneas ves cierto tono de delación en estas micro- crónicas.
Ruge el libro, atrapa y espanta, consiguiendo que las historietas te vapuleen, con una realidad  sórdida y sin aliento; a la vez, que las vas visualizando, te amarga, te enrojeces por lo ajeno.
Podría quedarse más tibio el mundo, pero ante semejante despliegue de puntiagudas aristas, no me queda otra respuesta como lector, algo arisco, que atestiguar su veracidad, leer las letanías o resumir a un entorno reducido de dóciles, alguna de las anécdotas que despieza el autor, cual cirujano-cronista de la leche materna que engordó la tradición católica y los banquetes posteriores.
Josef Winkler nació el 3 de marzo de 1953 en Kamering en Paternion en Carintia. Después de la escuela primaria, asistió a tres años, la escuela de negocios en Villach. Después trabajó primero en una oficina Oberkärntner lácteos, asistió a la noche de la universidad comercial en Klagenfurt y trabajaba durante el día en la operación de un editor que produce libros de Karl May. Desde 1971 ha trabajado en la administración de la nueva Facultad de Ciencias de la Educación en Klagenfurt. En su tiempo libre, asistió a las conferencias en la filosofía y la filología alemana. Desde 1982 Josef Winkler es un escritor independiente. Actualmente vive en Klagenfurt.



Con una Iglesia debajo de cada brazo


Una introducción a Josef Winkler por 


Adrian West






Alberto García-Teresa

https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero39/naramarg.html


LTI*: La lengua del Tercer Reich de Victor Klemperer

"El lenguaje es más que sangre" Franz Rosenzweig.

Klemperer, VictorLTI: La lengua del Tercer Reich. Barcelona: Minúscula, 2001.

Si en tus tiempos de lector te acompaña la paciencia, el esmero y la minuciosidad, leyendo este libro, vas a necesitar, en ese ágil contexto de reposo físico, un más amplio abanico de texturas confortables, para no distraerte de este colmado texto, donde se habla de monosílabos y superlativos eficaces, que pronunciarás sin advertirlo, para comprobar su efecto en tu atrio y que habías pasado por alto, al parecerte monótonos.

No es un libro de verano, pero si igual de templado y sofocante.





Desde 1933 hasta 1945, clandestinamente, Victor Klemperer fue recogiendo en un diario, detalladamente, aquella combinación no de términos nuevos, sino de los más conocidos, pero que combinaban, en una pobreza retórica sin igual, toda la jerga, algunas expresiones extranjeras y miles de remilgadas siglas, para dar contenido en su ámbito lingüístico, a un estúpido propósito político totalitario.
Las palabras que caían desde aquellos pulpitos nazis, tan poderosos, sometieron bajo su énfasis en las entonaciones, el libre albedrio del pueblo alemán.




Nombres y adjetivos con ímpetu, que dictados en alto, protegen y subyugan; pero desde la distancia con que el filólogo compone este análisis, durante aquellos doce años de terror, desnuda la intención de la palabra en aquellos contextos del odio, que Goebbels, como conducator, manipulo hasta hacer sentir culpabilidad, por su historia, a todo una nación, creando el germen de la propaganda moderna.



Signos de puntuación lanzados para atrapar sentimientos, con un entrecomillado, como le llama el autor "irónico", transformando las reglas gramaticales, para provocar un efecto más pasional que intelectual, principal propósito del duermevela de su Ministerio de Propaganda, contaminado por el uso de los superlativos.
Desde estas sólidas páginas, se analizan y comparan los dictados, de regímenes que anteriormente llenaron de monosílabos todos los ámbitos públicos y privados, como el  totalitarismo franquista, este descaradamente católico y nacional-futbolístico, aquel nazi-boxístico.
Palabras que sufrieron abusos fueron pueblo, heroísmo, patria, tierra, raza, ...fanático, histórico, eterno, los términos religiosos extrapolados al lenguaje político, la magnificencia de los acontecimientos familiares, el valor de los nombres nórdicos, las runas, las abreviaturas... pasaron del papel al discurso, y se instalaron en la sangre del pueblo alemán y en la de sus fieles países satélites.
Una doctrina laica, con una literatura aria, una filosofía aria, etc. de ficticios orígenes, creó un éxtasis místico que suplanto a las razones universales, dando la impunidad necesaria para matar a tantos seres humanos.
Para que las memorias no se recuerden envilecidas, olvidándose de las envenenadas consignas que hicieron historia, es conveniente leer este libro, haciendo de su contenido, un marcador de las diferencias entre la propaganda política, sociológica y multipublicitaria que nos hace creer en que elegirlas y pensarlas nos llenarán de bienes y salud, y el propio criterio ideológico de nuestro pragmatismo.
El director checo, afincado en París, Stan Neumann, llevo estos diarios al cine en 2004 bajo el título de La lengua no miente.



Otro interesante largometraje es "El experimento Goebbels" (2005), de Lutz Hachmeister y Michael Kloft, documental histórico construido con las citas del diario personal de uno de los personajes más enigmáticos e inquietantes de la historia del pasado siglo, con imágenes inéditas de régimen nacionalsocialista.



https://www.youtube.com/watch?v=NjofmuUbOLI


Y ya puestos a leer sobre técnicas para someter, aparte de El técnico de sonido de Marcel Beyes, que ya reseñé hace algún tiempo, encontraremos en Lo seco y lo húmedo de Jonathan Littell o en Fantasías masculinas de Klaus Theweleit, diferentes reflexiones.



Victor Klemperer (Landsberg 1881-Dresde 1960), hijo de un rabino, hermano de un médico de prestigio y primo de Otto, el conocido director de orquesta, se doctoró en Múnich en 1914 con una tesis sobre Montesquieu. Tras combatir como voluntario en la Gran Guerra, inició su carrera académica. En 1933, a diferencia de su hermano y de su primo, no emigró de Alemania. Dos años más tarde las leyes raciales lo obligaron a dejar la cátedra de literatura francesa que ocupaba en la Universidad de Dresde. En esta ciudad vivió durante casi toda la época nazi sometido a las terribles restricciones impuestas a los judíos, aunque logró salvarse de la deportación porque estaba casado con una mujer «aria». Tras el final de la guerra decidió permanecer en Dresde, en la zona de ocupación soviética. Retomó su puesto en la universidad y en 1947 publicó LTI, ensayo basado en el abundante material sobre la lengua del Tercer Reich que recogió en sus diarios, aparecidos en Alemania en 1995, treinta y cinco años después de su muerte. (datos de editorial minúscula).
*LTI: Lingua Tertii Imperii            

domingo, 25 de enero de 2015

La vía: para el futuro de la humanidad de Edgar Morin

"Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos, sin destruir la tiranía."
En el Prólogo al Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau [1762]


Entre novela y novela, y los silencios, cae sobre la mesa, igual que una lanza, clavándose, este libro de Edgar Morin,"La vía: Para el futuro de la humanidad", o tal vez es como la cola de un cometa de reivindicaciones y apuntes, para el desenmascaramiento y el principio del derrumbe, de lo que parecía que iba a hacer de este mundo, un calco del 1984 de George Orwell
La lectura se hace rápida, pues en muchas de las cosas, los que provenimos de las zonas rurales pequeñas, y volvemos a ellas con cierta frecuencia, las vivimos más naturalmente. Preservamos el lado y valoramos el agua, a nuestros mayores, los rituales del saludo, el hablar por hablar, el campo abandonado, los ríos, la sombra de los árboles, el frío y la salud, y vemos a los otros humanos vivir. El problema está en las medianas, grandes y mastodónticas aglomeraciones.
Todo son problemas entre el cemento, la contaminación y la prisa, que aumenta la individualidad, que no encuentra a los padres en casa, que no cede un asiento a los mayores, que no reprende un comportamiento agresivo, que no alimenta equilibradamente a todos, que cauteriza el gesto, y nos impide abrazarnos, darnos la mano, ayudar a subir peldaños a los lentos.
Lo que deja muy claro Morin, y en lo que estamos de acuerdo, es en lo que nos humaniza y en el actual etiquetado de calidad de vida, que ha castrado la retroalimentación lenta de los recursos, alimentos, energía, amor, honestidad. Siempre ha habido canallas, pero tantos vándalos, hunos y alanos juntos, nunca.
Cuando ya algunos íbamos advirtiendo que el significado de la palabra solidaridad iba a caer en desuso, surge un movimiento global, que piensa en todos, también en los que no están en las calles, y se instala sin máscaras frente a los poderes, y a su manera nos representan, y de sus palabras y sus lemas, que leemos clavamos en los jardines públicos, de frases cortasy "no-es" contundentes, pronunciando un grito muy ruidoso y extenso, para que nos miremos a la cara, y ver como hemos podido durante veinticinco años o más, ir alejándonos unos de otros, mientras, el privilegiado grupo de cabecera, político y económico, ellos muy solidarios entre ellos, nos iban secando los ríos para embotellar su agua y vendérnoslas, algo que era de todos, colocándole la palabra potable, vendiéndonos césped artificial, cuando teníamos toda la tierra verde, ofreciéndonos caminos asfaltados cuando hemos caminado siempre sobre llanuras y montañas, para llegar a nuestros destinos, y nos han hecho que el progreso, que dicen que lo han creado es para nosotros, eso sí se lo pagamos, a corto o largo plazo, nos han hecho techos para no enfriarnos, y ahora nos los han convertido en tumbas, que les debemos.



Nos han enceldado en necesidades, nos han eliminado hasta las bacterias que ayudan al sistema inmunitario, pero nuestros nonagenarios filósofos e ideólogos como Edgar Morin, con este libro y todos su trabajos anteriores, se han ido quedando con lo que vale de la civilización, como Sven Hassell, Jose Luis Sampedro o Nobberto Bobbio, para hacernos ver, que aún hay cosas que pueden volver a sernos útiles como seres humanos, y eliminados, porque no les llenaba el arca de su granero.
Nos han metido miedo sobre el otro, sobre el vecino, sobre el emigrante, sobre las lecturas, sobre el pensamiento, sentándonos ante un propulsor de sus creaciones, encerrado en publicidades, y en nombre de la importante palabra que es el individuo, llevándonos a la individualidad y uniformando las individualidades, sin permitir el roce de la calle, sentándonos como individuo o grupo familiar dentro de la celda, para que no tengamos necesidad de hablar con otros movientes, y hablemos de nuestras inquietudes, necesidades o logros.
Nos han hecho ver el mundo en 32 pulgadas, cuando el horizonte casi es ilimitado cualquier tarde y lleno de otros vértigos.



Ya volviendo al libro de Morin, en las conclusiones y post conclusiones, se sueña y sintetiza el dónde estamos, y de dónde venimos, y desde donde debemos partir, para mantenernos como civilización, o ir hacia la extinción.
Toda una teoría en positivo, para cambiar la vía, y los caminos simples a seguir, para encauzar el inviable camino tomado por la globalizada extirpación de de toda humanidad y solidaridad, tomando el guión para una regeneración política, y una conciencia de civilización, donde todos los elementos demográficos desde las minorías hasta la masa homogénea de occidente, pasando por la conciencia ecológica, con un apartado especial para el agua, y enumerando desigualdades y pobrezas, para encontrar un punto de partida donde justicia no sea represión, donde burocratización no sea exclusión.



Frente a la fragmentación de los saberes en especializaciones, que ignoran las humanidades, ya no se conoce el origen de las palabras, de las ideas o de las costumbres, que siempre en el entramado de la filosofía y de la literatura, fueron una parte complementaria de la sociedad en formación, que pasando de los ciclos primarios y secundarios, ahora acaban en la universidad mirando a un título, sin comparecer los educandos de las disciplinas humanitarias, propone una reforma del pensamiento y la educación, donde el otro, esté presente. Que ideologías, formas de vida, lo masculino y lo femenino sean transversales, en el taller mecánico, en el laboratorio científico, en la importación y la exportación, dentro de una democracia tan participativa que abarque todos los ámbitos, donde confluyan nuestra actividad vital, armonizada con lo mejor de las grandes teorías de la ciencia noética, no como única fuente, sino contrastando su esencia, con la historia de la filosofía, de la literatura y el arte, y la historia de los grandes movimientos sociales y culturales, que han rodeado la historia del hombre, su relación con el mundo laboral, social y las respuesta a la avaricia, a la esclavitud, a la manipulación y expolio de los colonialismos anteriores y actuales.
Con una nueva educación sobre la alimentación, la calidad humana y el equilibrio, un justo reparto de las viandas, que desde tablas de necesidades y efectos de lo que comemos, sin estar adulterados o engordados deprisa, y retenidos en graneros pudriéndose, en cumplimiento de las cuotas del mercado, mientras la sed y los accesos constantes de hambre crean nuevos enfermos, que necesitan un nuevo planteamiento de la aplicación de la medicina, de la sinergia de la salud, de los equilibrios menos burocratizados para sus cuidados, alternando medicinas oficiales y tradicionales, siempre desde la psicología del especialista y la peculiaridad del paciente, diferenciando entre el rural y el urbano. Y a la vez sabiendo que consumo y trabajo, casi son opuestos en ambos territorios y requieren tiempos de dedicación muy diferentes.

Todo lo esencial, lo que debemos considerar como importante desde el momento que comenzamos a tener uso de razón hasta el desencadenante de la muerte, concurriendo en ello animales, vegetales, agua, energía, alimentación, la condición femenina, la niñez, la adolescencia, la vejez, siempre favorecidos, estimulados y apoyados en una educación permanente, que nos haga en todo momento contar con un criterio licito para opinar y exigir lo esencial, para no sentirnos defraudados, tanto en la vida pública y política, como en personal, familiar y social.
Y ante todo esto, un grupo social muy importante, ha hecho crecer esa necesidad de regeneración, llevando a todos los ámbitos los seres y pareceres en los que estamos afectados o indignados, para con una única y unánime voz, volver a ser humanos solidarios.
Pero me queda una duda, ¿ha hablado sobre ellos todo el mundo, y tan escasamente los docentes universitarios, qué no se si se lo están pensando para culminar un decálogo conjunto de teorías y opiniones, o es algo asintomático, por comunión con los raíles del establishment?
Soy un idealista, pues pensaba que nuestros politólogos, sociólogos, filósofos y grandes letrados iban a crear una corriente a favor o en contra, o analítica, para que sus educandos, subieran a las palestras ilustrados sobre la realidad, social, económica, política con una postura ideológica clara e irrebatible, posicionándose ante el evidente deterioro global.
¡.... Que viene el Rinoceros de Bertolt Brecht!


Edgar Morin nace el 8 de Julio de 1921 en París. Sus primeros diez años los pasó a lado de sus padres, a la muerte de su madre pasa a ser criado por su padre y su tía materna. A pesar de su corta edad, se vuelve un gran lector de diversas temáticas lo cual junto con la investigación, lo caracterizará en el transcurso de su vida. A los 19 años inicia sus estudios universitarios, se inscribe en "La Sorbonne" simultáneamente en la Facultad de Letras, en la de Derecho y en la Escuela de Ciencias Políticas. En Julio de 1940 se ve forzado a huir a Toulouse dedicando su tiempo a actividades asistenciales. En 1942 concluyó sus estudios en "La Sorbonne" y se licencia en Historia, Geografía y Derecho. De los 21 a los 23 años, se compromete en las actividades que iban en contra de la ocupación alemana a su país, decide cambiarse el apellido Nahum por "Morin" pues se veía obligado a vivir en una doble clandestinidad como judío y comunista.
En 1945 es nombrado Teniente Coronel, participa en el Partido Comunista Francés pero en 1951 debido a su espíritu crítico y liberal, es expulsado. En cuanto a su vida profesional Morin intentó trabajar como editor en periódicos ligado al Partido Comunista Francés, pero es tratado con desconfianza. En el año de 1946 cuando apenas tenía 25 años, escribe su primer libro "El año cero de Alemania", más tarde se convierte en redactor del periódico "Patriote Résistant". En 1951 se postula para la Comisión de Sociología del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS). En 1954 funda un comité contra la guerra en África del Norte y en 1956 la revista "Argumentos". Se interesó y trabajo en proyectos de investigación sobre estudios en Ciencias Sociales y Politicas, siguió y estudió las revueltas estudiantiles y además hizo investigación en temas de las Ciencias Biológicas y Humanas
 Ha estudiado la crisis interna del individuo. A través de lo que él llama «investigación multidimensional» -utilizando los recursos de la sociología empírica y de la observación comprehensiva-, ha abordado la comprensión del «individuo sociológico».




Estudioso crítico de los mass-media, ha analizado los fenómenos de la propagación de opinión. Es autor también de El espíritu de la época (1962), Introducción a una política del hombre(1965), La Comuna en Francia: la metamorfosis de Plodémet (1967), El rumor de Orleans (1970), Diario de California (1971), El método (1977), Qué es el totalitarismo. De la naturaleza de la URSS (1983), Tierra-patria (1993), Para salir del siglo XX (1996). y Amour, poésie, sagesse(1998). Galardonado con el premio Médicis de comunicación (1992), y la Legión de Honor y el premio Internacional de Cataluña en 1994
Actualmente tiene dos hijas fruto de su primer matrimonio y vive en París con su esposa Edwige L.Agnes, quien es su tercer matrimonio. Se dedica a alentar la formación de redes de investigadores, intelectuales y académicos, a impulsar los centros de investigación sobre el Pensamiento complejo y la Transdisciplinariedad e imparte conferencias en distintas partes del mundo.

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