"El lenguaje es más que sangre" Franz Rosenzweig.
Klemperer, Victor. LTI: La lengua del Tercer Reich. Barcelona: Minúscula, 2001.

No es un libro de verano, pero si igual de templado y sofocante.
Desde 1933 hasta 1945, clandestinamente, Victor Klemperer fue recogiendo en un diario, detalladamente, aquella combinación no de términos nuevos, sino de los más conocidos, pero que combinaban, en una pobreza retórica sin igual, toda la jerga, algunas expresiones extranjeras y miles de remilgadas siglas, para dar contenido en su ámbito lingüístico, a un estúpido propósito político totalitario.
Las palabras que caían desde aquellos pulpitos nazis, tan poderosos, sometieron bajo su énfasis en las entonaciones, el libre albedrio del pueblo alemán.
Signos de puntuación lanzados para atrapar sentimientos, con un entrecomillado, como le llama el autor "irónico", transformando las reglas gramaticales, para provocar un efecto más pasional que intelectual, principal propósito del duermevela de su Ministerio de Propaganda, contaminado por el uso de los superlativos.
Desde estas sólidas páginas, se analizan y comparan los dictados, de regímenes que anteriormente llenaron de monosílabos todos los ámbitos públicos y privados, como el totalitarismo franquista, este descaradamente católico y nacional-futbolístico, aquel nazi-boxístico.
Palabras que sufrieron abusos fueron pueblo, heroísmo, patria, tierra, raza, ...fanático, histórico, eterno, los términos religiosos extrapolados al lenguaje político, la magnificencia de los acontecimientos familiares, el valor de los nombres nórdicos, las runas, las abreviaturas... pasaron del papel al discurso, y se instalaron en la sangre del pueblo alemán y en la de sus fieles países satélites.
Una doctrina laica, con una literatura aria, una filosofía aria, etc. de ficticios orígenes, creó un éxtasis místico que suplanto a las razones universales, dando la impunidad necesaria para matar a tantos seres humanos.
Para que las memorias no se recuerden envilecidas, olvidándose de las envenenadas consignas que hicieron historia, es conveniente leer este libro, haciendo de su contenido, un marcador de las diferencias entre la propaganda política, sociológica y multipublicitaria que nos hace creer en que elegirlas y pensarlas nos llenarán de bienes y salud, y el propio criterio ideológico de nuestro pragmatismo.
El director checo, afincado en París, Stan Neumann, llevo estos diarios al cine en 2004 bajo el título de La lengua no miente.
Otro interesante largometraje es "El experimento Goebbels" (2005), de Lutz Hachmeister y Michael Kloft, documental histórico construido con las citas del diario personal de uno de los personajes más enigmáticos e inquietantes de la historia del pasado siglo, con imágenes inéditas de régimen nacionalsocialista.
https://www.youtube.com/watch?v=NjofmuUbOLI
Y ya puestos a leer sobre técnicas para someter, aparte de El técnico de sonido de Marcel Beyes, que ya reseñé hace algún tiempo, encontraremos en Lo seco y lo húmedo de Jonathan Littell o en Fantasías masculinas de Klaus Theweleit, diferentes reflexiones.

*LTI: Lingua Tertii Imperii